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La red de Universidades Populares de Extremadura, por su estructura
consolidada, su carácter municipalista y cercano, así como su
metodología integral, se convierte en un marco idóneo para la
formación, la sensibilización y la información de las distintas
realidades de nuestro mundo. Un espacio donde la cooperación encuentra
todos los ingredientes necesarios para ser una Escuela de Ciudadanía,
desde donde incidir en la gestión del conocimiento y la acción
directa con los hombres y mujeres de un determinado territorio.
La puesta en valor de las distintas culturas, desde una perspectiva
participativa y cercana, sitúa a las personas en una posición de
privilegio para la generación de un cambio positivo de las
estructuras sociales, que permita articular una sociedad de futuro más
justa y comprometida.
La experiencia de muchos años de trabajo, la búsqueda incesante de
alternativas a los problemas de las personas, la oferta permanente de
propuesta para la información y la formación, así como la utilización
del error para la mejora de nuestros proyectos, nos permite afrontar
esta nueva etapa como una de las entidades más preparadas para
instrumentalizar la apuesta decidida de los responsables
institucionales para que “la cooperación se convierta en una seña de
identidad de Extremadura”.
La Red Local Solidaria, como espacio de encuentro, trabajo conjunto y
proyección estratégica, conformando grupos de ciudadanos y cuidadanas
de Extremadura, interesados en profundizar en el análisis de la
realidad, las relaciones Norte/Sur, el conocimiento del Tercer Mundo y
la Cooperación Internacional para que actúen dentro de sus ámbitos de
influencia local con los recursos que dispongan, es un marco ideal para
el desarrollo de las acciones en post de los objetivos planteados. Es
obvio, que debemos trabajar para la participación en redes
institucionales, de alianzas, de cercanía, desde las que articular de
forma coordinada propuestas consensuadas, alejándonos de las acciones
aisladas y con un marcado carácter temporal. De igual forma debemos
insistir en la formación de mediadores y dinamizadores de la
Cooperación, para crear y consolidar unos parámetros de calidad, sobre
los que asentar la ejecución de los distintos proyectos. Por otro lado,
y nos menos importante, es el uso correcto de los canales de
comunicación, trabajando para la adecuación del lenguaje a los
distintos colectivos diana que configuran nuestra sociedades. Sin
embargo, aunque el desarrollo de los vectores anteriormente esbozados
pueden parecer suficientes para alcanzar nuestros objetivos, carecen
de sentido si no incorporamos de forma prioritaria a las personas, a
los ciudadanos, es en ellos, donde radica la verdadera fuerza del
cambio y de la evolución del nuestro presente. Y por ello, este Plan de
acción que a continuación se desarrolla hace especial incidencia,
dándoles protagonismo y prioridad para generar un cambio de actitudes
que le invite a la movilización y a la implicación directa.
Desde la Red Local Solidaria, entendemos la Educación al Desarrollo
como un proceso de información, formación y aprendizaje participativo,
crítico y progresivo, con una clara intención ética y política dirigida
hacia el interior de nuestra sociedad extremeña, para tratar de poner
en marcha procesos que den respuesta a la situación de injusticia y
desigualdad del mundo.
Entendemos que nuestra función consiste en:
- Facilitar el reconocimiento de la complejidad de la realidad global y su interdependencia con la realidad local.
- Desvelar
las conexiones de la totalidad de nuestro entorno inmediato
extremeño.ara interactuar con responsabilidad, cambiar de actitud,
superar perjuicios y actuar consecuentemente en la vida cotidiana.
Los planteamiento esbozados en esta introducción, son coherentes con
las recomendaciones de la agencia Europea de Cooperación, sobre el
refuerzo del apoyo de la ciudadanía a las políticas públicas de ayuda
al desarrollo a través de acciones que promuevan una mejor comprensión
de la realidad del Sur, de la interdependencia entre Norte y Sur y de
la necesidad de genera una actitud de solidaridad y compromiso respecto
al desarrollo asimétrico.
Es en este sentido, donde la Agencia Española de Cooperación ha
señalado en un documento reciente que “conseguir semejante respaldo
social, no es un producto espontáneo, que surja sin esfuerzo. Más bien
es el resultado de una labor sistemática de información y de
sensibilización social, de ecuación en los valores de solidaridad,
responsabilidad y compromiso sobre los que debe erigirse una sociedad
madura y democrática”.
La AECI sugiere alguna de las siguientes causas:
- La preocupación central de la mayoría de los ciudadanos son
sus problemas cotidianos y los de su entorno inmediato, relegando a un
segundo plano otras dimensiones de la realidad y perdiendo la capacidad
de conectar estos problemas personales y locales a los problemas más
globales.
- Escasa información sobre los objetivos, políticas e instrumentos de la cooperación al desarrollo.
- Limitado conocimiento sobre la realidad del mundo en desarrollo desde fuentes directa de información.
- Falta de conciencia de los esfuerzos que se realizan en los países del Sur para salir del subdesarrollo.
Para cambiar esta situación, continúa el documento, parece necesario, cuanto menos:
- Propiciar vías para que la opinión pública acceda a una mayor
cantidad de información sobre los temas sociales y del desarrollo, asó
como sobre la situación de los países del Sur.
- Ofrecer una
información más analítica y pedagógica que ayude a la opinión pública a
formarse un juicio crítico, meditado y comprometido sobre una causa
común: el desarrollo humano y sostenible.
Como puede verse en estas líneas, los objetivos que se plantean,
requieren de unas intervenciones a largo plazo, en un marco de
coordinación de todas las entidades que facilite la evolución y el
acercamiento a los mismos. Es por ello, que a la hora de cuantificar y
valorar los objetivos conseguidos en este plan, debemos ser conscientes
de su dificultad valorando de forma sustancial aquellos avances que se
consigan que aunque no supongan una transformación radical, si serán
útiles y necesario para la adaptación y configuración de un programa de
intervención permanente.
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